Casa Delta 1 y Casa Delta 2
Lo Curro, Vitacura
EL ENCARGO
Dos alas deltas de aluminio planeando por la sobre la ladera del Manquehue, tornadas Arquitectura.
Una casa para una familia de 6 personas y otra de arriendo, ambas con un ADN similar. Hermanas en el partido general, en “V” y materialidades: plancha ondulada de aluminio, madera termotratada y hormigón pulido.
Emplazadas de manera tal de asegurar vistas, asoleamiento y privacidad a cada una, en una suerte de espiral en que una se esconden y revelan de la otra.
El proyecto se posa sobre la ladera del Manquehue como un mecanismo de precisión. La metáfora de las alas delta se materializa aquí en una cubierta de profundos aleros, donde la estructura de vigas de madera queda expuesta, marcando un ritmo esquelético bajo la piel protectora. El revestimiento de aluminio acanalado funciona como una armadura vertical; una superficie hermética y fría que, al caer la tarde, parece absorber la luz azulada del entorno, negando cualquier ornamento que no sea su propia textura industrial.
Sin embargo, esta dureza exterior es una cáscara. Al deslizarse los ventanales, la arquitectura revela su reverso: un interior de madera termotratada que emite un resplandor ámbar, recortando la escena doméstica contra la oscuridad del cerro. La cocina y el comedor no son simples habitaciones, sino un tableau iluminado, un escenario de calidez que contrasta violentamente con la intemperie circundante. El vidrio deja de ser una barrera para convertirse en una lente que expone la vida familiar, mientras que en otros ángulos, captura el reflejo de la vegetación circundante, fundiendo el árbol y la casa en una misma imagen espectral.
El suelo exterior, resuelto en placas de hormigón estriado, repite la geometría lineal de la fachada, permitiendo que la tierra respire entre las juntas. Es una intervención que organiza el terreno sin sellarlo. En su disposición helicoidal, las dos casas —la principal y su eco para la renta— negocian su privacidad no mediante muros ciegos, sino a través de la orientación. Conviven en la misma ladera, compartiendo materiales y lenguaje, pero manteniéndose en una soledad acompañada, unidas por la tensión de ser idénticas y, a la vez, ajenas.











